Cansado de decir que NO a Lia y Bruno (mis hijos) decidí crear una aplicación para conseguir objetivos jugando: CasiCasi es el resultado.
Tenemos 100 puntos por objetivo.
Podemos sumar o perder puntos según el comportamiento o las tareas realizadas.
Añade a tus hijos —a partir de ahora los denominaremos esclavos— y vive la fantasía de tenerlos a tu servicio.
¿Tienes Android?Siempre 100. No se negocia y no se cambia: así es el juego.
Lo que sí decides tú es en cuánto valoras cada acción: tu injusto y caprichoso criterio es el que manda aquí, como debe ser.
Entras en su tarjeta, mueves la barra (a la derecha suma, a la izquierda resta) y confirmas poniendo el motivo.
Todo queda apuntado en su historial: el qué, el cuánto y el cuándo.
Escribes qué tiene que hacer, cuántos puntos se lleva y para cuándo. Se comparte con un link por donde te lea — no necesita la app ni registrarse en ningún sitio.
Tú ves cuándo lo abre y cuándo dice que está hecho. Pero los puntos los das tú: lo compruebas y confirmas con los que consideres. Hasta entonces se queda pendiente y a la vista, para que no se te olvide.
¿Te arrepientes? Lo deslizas a la izquierda y fuera.
Deslizas hacia la izquierda los puntos del historial y los borras. Se recalculan solos, como si nunca hubiera pasado.
Fiesta. Y lo importante: te toca cumplir el objetivo — esa es tu parte del trato.
Después, marcador a cero, historial limpio, objetivo nuevo y a seguir jugando.
Sí: en su perfil escribes el objetivo nuevo y cierras — se guarda solo. Los puntos que lleva no se tocan.
Hasta 5. Si tienes más… mi más sentido pésame.
La app te lo recuerda con un aviso diario si nadie ha puntuado.
Eliges la hora, lo pospones unos días o lo apagas del todo.
En tu móvil y punto: sin cuentas, sin nube, sin nadie mirando. Si borras la app, se van con ella.
Lo único que sale de ahí es el reto que compartes, y se borra solo cuando ya no hace falta.
Resumiendo, te permite:
Que tus hijos hagan cosas buenas
Que dejen de hacer cosas no tan buenas
Que tu te diviertas sin tener que decir NO
He convertido a mis hijos CasiCasi en esclavos
Ojalá estuviera vivo para poder comprar CasiCasi e incluirla en el iPhone
Si hubiera tenido CasiCasi para educar a mis hijos todo habría sido muy diferente
¿Necesitas una app?
¡Qué suerte! Casualmente es a lo que me dedico.
Aquí te cuento