19 de agosto de 2026

Cuaderno de ciencias

Esto va de medir esclavos, y las mediciones serias se apuntan en un cuaderno, como debe ser.

Las tarjetas ahora van sobre papel milimetrado. Una trama finita de cuadrícula, con su línea gorda cada cinco, como la libreta del laboratorio. Sutil, que aquí lo importante siguen siendo los puntos — pero le da a cada tarjeta ese aire de experimento en curso. Porque eso es exactamente lo que son tus hijos.

Las tarjetas sobre papel milimetrado

Y la gráfica ha mejorado. Fuera las rayitas de adorno: ahora tiene sus dos ejes trazados como a boli sobre la cuadrícula, y la línea amarilla de sus puntos dibujándose encima. Un experimento apuntado a mano, con resultados que suben o bajan según tu caprichoso e injusto criterio.

Y los retoques finos de estos días: la gráfica se siente al recorrerla con el dedo, un tic-tic por cada puntuación que pasa por debajo; la tarjeta ya solo se abre tocando su cabecera (con su flechita, para que se sepa), así que explorar la gráfica ya no te mete en la ficha sin querer; y al retirar un reto deslizándolo, se retira y punto — antes a veces se abría la pantalla de validar, y validar por accidente es regalar puntos. Eso jamás.

¿Algo que comentar?