26 de agosto de 2026

Atento al jardín

Hay semanas de plantar cosas nuevas y semanas de jardinería: pasear por la app con las gafas puestas, fijarse en lo pequeño y dejarlo mejor de como estaba. Cuanto más uso Nevera, más me gusta, y más cosas cambio.

El nombre de la receta ahora respira. Antes se cortaba a dos líneas con puntos suspensivos; ahora se ve entero al abrir, con las líneas repartidas con equilibrio — nada de una línea larguísima y una palabra suelta debajo. Y cuando haces scroll para cocinar, se recoge él solo y te devuelve la pantalla. Ese reparto equilibrado existe en la web desde hace poco; en las apps no existía, así que lo hemos construido para Nevera.

Los avisos de la app también reparten mejor sus frases — los de la lista de la compra y los de las recetas. El corte estaba puesto a mano, pensado para un móvil concreto; ahora se calcula para tu pantalla y tu tamaño de letra, sean cuales sean.

Y el paso a paso de importar una receta ya habla el mismo idioma que el de cocinarla: mismos círculos, misma línea que se va llenando de color. Además ahora avanza contigo — copiar el prompt completa el primer paso, y pegar la respuesta de tu IA te deja directamente en el último, el de validar.

Y de la tanda anterior de jardinería: tocar cualquier ingrediente de una receta lo edita (y el + añade uno nuevo), la cabecera de la lista de la compra se queda quieta mientras la lista se mueve, y las recetas pegadas desde la IA ya no pierden pasos por el camino.

El jardín no se acaba nunca.

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