25 de septiembre de 2026 · v5.1

Ya la tienes

La escena es siempre la misma. Encuentras una película que te apetece, la guardas en tu lista, y tres semanas después descubres que llevaba dos años en el disco duro de casa.

QVO ya sabe mirar ahí.

Tu servidor, dentro de la app. Si tienes un Plex o un Jellyfin, ahora se conectan. En Plex escribes un código y autorizas desde el navegador; en Jellyfin pones la dirección de tu servidor y das el visto bueno desde allí. QVO se pasea por tus bibliotecas, apunta qué tienes y no vuelve a molestar: se pone al día solo cada vez que abres la app.

A partir de ahí cambia el sitio de siempre. En la ficha, tu servidor sale el primero en «Dónde ver», por delante de cualquier plataforma — porque ya lo has pagado. Cada lista estrena un filtro nuevo, «Ya la tienes», que la deja solo con lo que está en casa. Y en Sugerencias hay una entrada que se llama como tu servidor, «En tu Plex» o «En tu Jellyfin», con lo último que ha aparecido ahí.

Si tienes los dos, la ficha los distingue con una pastilla por servidor y el resto de la app los cuenta juntos.

Tus listas de IMDb, enteras y de una vez. En IMDb pides la exportación de una lista, te llega un fichero, y en QVO lo eliges: sale una lista nueva con todos sus títulos, sus fichas completas y hasta los comentarios que hubieras escrito allí. Sin ir uno a uno.

Y los enlaces ya abren la app. Compartir una ficha se podía desde la 5.0, pero el enlace se abría en el navegador aunque tuvieras QVO instalada — eso no se arregla sin una versión nueva, y esta es la versión nueva. Ahora le mandas una película a alguien y se le abre donde tiene que abrirse.

De propina, unas cuantas cosas pequeñas. El telón del arranque se desvanece al terminar de recogerse, en vez de irse de golpe. Los avisos pueden llevar icono, y cuando algo falla te dice qué ha fallado y te lo copia de un toque para que me lo puedas mandar. El menú deja de ser tres rayas. Y si tienes muchos títulos guardados, escribir un comentario ya no se tuerce de vez en cuando: la base de datos aguantaba mal que se leyera y se escribiera a la vez, y eso solo se notaba con una biblioteca de verdad.

¿Algo que comentar?